Para quien no lo conozca Teamviewer es una aplicación para controlar escritorios remotos desde cualquier dispositivo. Se basa en la instalación de un software tipo “server” en el ordenador destino (que queremos controlar remotamente) y una aplicación cliente en el dispositivo desde el cual lo queremos controlar.

El software server lo tenemos que descargar de la página de Teamviewer mientras que la app para el iPad desde nuestro querido App Store. Y aunque en un primer momento veremos píxeles como puños en la app (nativa del iPhone) poco nos importará una vez que nos conectemos con el escritorio remoto. En ese momento tendremos en el iPad la misma calidad de gráficos que la pantalla original.

El funcionamiento es bien sencillo, pues se trata de anotar el código que nos da la aplicación server cuando arranca en el ordenador a controlar y guardarlo en nuestra app del iPad mientras mantengamos esa sesión abierta. También conviene ir a las opciones de la app y poner “Guardar contraseñas recientes” para no tener que acordarse cuando estemos en el metro o tomando cañas en el bar.

También disponemos de otras aplicaciones de control remoto de equipos (estilo VNC )como Desktop Connect, que además están adaptadas para el formato iPad, si bien no son gratuitas (9,99 €) ni con tan larga trayectoria como Teamviewer.

Y aunque podamos funcionar perfectamente con esta app del iPhone, esperemos que su adaptación al iPad no tarde en llegar.

ACTUALIZACIÓN: Ya se ha liberado la versión HD, con una interfaz de mayor calidad, adaptada a las prestaciones del iPad. Así que ya no hay excusa para no instalarse de forma gratuita nuestro Team Viewer HD. Aunque siempre habrá gente que prefiera pagar por el LogmeIn (cuestión de gustos).