Hoy, Jesús de la Torre, colaborador de AyudaiPad, Psicólogo y Profesor de la Universidad de Salamanca, nos habla de los límites del uso del iPad en la educación de los niños. La tecnología en el aprendizaje es muy útil sí, pero con matices.

La aparición del las Nuevas Tecnologías está haciendo que los niños crezcan con unos instrumentos y aparatos que hasta ahora no existían.

Si las primeras experiencias tienen apenas uno o dos años de vida, en la actualidad los colegios van incorporando con mayor rapidez la utilización de las Nuevas Tecnologías, mediante Aulas Virtuales, pizarras digitales, etc. El iPad ha sido el último aparato en incorporarse a esta revolución en la enseñanza, y poco a poco se van desarrollando experiencias de colegios que en su afán por la innovación, desarrollan estrategias educativas con las últimas tecnologías.

Si los hogares se han ido adaptando a estas innovaciones, los colegios y las universidades han tomado el relevo y están comenzando a abrir sus métodos a estas herramientas. Experiencias como la del colegio Público Miguel Delibes en Macotera (Salamanca), o el colegio Privado Luis Vives de Mallorca, nos muestran que la tecnología se aproxima a la educación y el aprendizaje, aunque todavía no llegamos a la experiencia de Tenesse, en Estados Unidos, donde se considera obligatorio el uso del iPad.

Pero ¿cuál es la edad recomendada para la utilización de estas herramientas?, o en concreto ¿a qué edad ponemos darle a una niño un iPad para fomentar su aprendizaje?.

El iPad es una herramienta muy útil para el desarrollo de aprendizajes nuevos, debido a su facilidad de uso, el manejo con los dedos, la semejanza a un cuaderno. Movimientos como arrastrar, seleccionar, tocar y mover son muy fáciles de aprender y muy intuitivos para los niños. Hay numerosas aplicaciones que estimulan su aprendizaje, fomentan su imaginación, mejoran la psicomotricidad fina, y favorece su organización personal, mejorando así la productividad.

Desde el nacimiento, los niños están aprendiendo todo lo que ocurre a su alrededor y con materiales que hay a su disposición. No obstante, las etapas del desarrollo está marcadas por la adquisición de contenidos propios a su edad. Así, hasta los dos años el aprendizaje de los niños está relacionado con los juegos motores. A partir de los 2 años y medio o 3, el iPad favorece el trabajo con las formas, los colores, las palabras y los sonidos, si bien debe ser un complemento a los trabajos que se realizan de forma manual, para no caer en la digitalización de la realidad.

La visión de la realidad a través de una pantalla puede hacer perder el sentido de la realidad de los objetos y por ello, la pérdida de motivación hacia el aprendizaje “más tradicional” basado en los objetos físicos (pizarras, bolígrafos, papeles, juguetes).


Fast Tube by Casper

Por eso, las Nuevas Tecnologías deben ser un complemento de la educación tradicional, una ayuda en el aprendizaje de los conocimientos, supervisado en todo momento por los educadores o los adultos.

No obstante, las ventajas del uso del iPad en la educación con edades tempranas, se pueden convertir en contraindicaciones si el aprendizaje  se convierte en una estrategia pasiva y no en la búsqueda activa de conocimientos, si se fomenta la individualidad en el trabajo y si aprender se separa del desarrollo de la imaginación o la búsqueda de soluciones por sí mismo.

Los colegios no deben obsesionarse con la implantación de las Nuevas Tecnologías. Éstas deben formar parte de su estrategia en el desarrollo de conocimientos y un complemento para los métodos de enseñanza, y nunca deben ser un sustituto de la enseñanza colaborativa, imaginativa.